Sri Shyam Sundar Goswami

Sri Shyam Sundar Goswami
(1891-1978)

Esta página de inicio tiene como objetivo permitir el acceso a la importante herencia spiritual que dejó Sri Shyam Sundar Goswami a través de la publicación en línea de sus enseñanzas y conferencias. Básicamente inspirados por el Yoga Ashtanga tradicional, los contenidos a los cuales se pueden acceder aquí, son una fuente única de conocimiento de primera mano.

La mayoría de las enseñanzas de Shyam Sundar Goswami fueron transmitidas oralmente, y resultan fieles a la Antigua tradición del Yoga. Goswami trabajó de forma incesante hasta su fallecimiento el 13 de Octubre 1978.

Dirigió clases de Hatha Yoga respaldado por su ayudante Mrs Karin Schalander Además de las clases, el Maestro de Yoga llevó a cabo una intensa labor de investigación a la par que impartió Conferencias de forma regular con esporádicas demonstraciones de Yoga en distintas instituciones.

En el 2010 la biblioteca privada de Shyam Sundar Goswami, que incluía una colección de literatura yóguica única, fue donada a la Universidad Lund de Suecia.

En Mayo del 2011 se creó la Foundacion Goswami cuyo objetivo radica en perpetuar el desarrollo del Yoga según la herencia spiritual dejada por quien le dió nombre. La fundación se hace cargo de esta página web y se esfuerza incansablemente por publicar literatura relevante.

 

Breve biografía

La milenaria tradición Yoguica fue difundida a gran escala en Occidente a comienzos del siglo pasado. Shyam Sundar Goswami y su cercano discipulo Dr. Dinabandhu Pramanick figuraban entre los más ilustres representantes Indios del Yoga.

Nacido en Santipur, en el  norte de Bengala, de un músico, filósofo y culturista físico, activo en la lucha de la India por independizarse del domino británico, Sri Goswami nació en el seno de una tradición familiar de 700 años de antigüedad y vivió en una harmoniosa fusión entre conocimiento y espiritualidad. Uno de sus antepasados había sido el Guru del Rey Hatnabati y el heredero spiritual del famoso bhakti yogi Chaintanya.

Shyam Sundar Goswami
(1891-1978)

Sin embargo, el motivo por el cual Sri Goswami dedicó su entera vida al Yoga, no fue debido a la herencia de su familia spiritual, sino una débil constitución que padeció desde su niñez y al ánimo aportando por una famosa culturista física de 110 años, Kali Singha, quien durante dos años se dedicó a enseñarle al frágil chico de 17 años por aquel entonces ejercicios yóguicos que aportaban al cuerpo fuerza y salud.

Por aquel entonces, existía un famoso Profesor Ramamurti ,quien poseía de una fuerza fenomenal adquirida a travé del yoga, capaz de soportar hasta un elefante sobre su pecho. Ello fue crucial en decidir una vez por todas al joven Goswami en dedicarse seriamente a la práctica del Yoga.

Como si por intervención de algún alto poder se tratara, Balaka Bharati, un gran maestro de Hatha Yoga , se cruzó en su camino. Goswami tenia por aquel entonces unos 20 años. El Yogui lo inició al Hatha Yoga y reveló toda esta ciencia a su discípulo. Fiel a la tradición yóguica, practicó en presencia de su Guru, y cuando Balaka Bharati quedó convencido de que su discípulo podía valerse por si mismo, se retiró a su ermita del Himalaya.

Años después, conoció un gran maestro de Laya Yoga, quien lo inició a la ciencia de los Çakras y de la concentración. Pese a sus anteriores problemas de salud, Sri Goswami desarrolló una extraordinaria fuerza psicofísica.

Durante aproximadamente siete décadas Sri Goswami dedicó la totalidad de su tiempo a estudiar, experimentar y enseñar el amplio campo del Yoga. En sus estudios figuraban un amplio abanico de temas, como anatomía, fisiología, neurología, psicología laboral, educación física y nutrición. Además, siempre estuvo interesado por desarrollar su exegesis sobre cuestiones metafísicas e hizo gala de curiosidad científica hacia los últimos avances sobre el núcleo de la materia.

El maestro de Yoga dotado de sólidos credenciales académicos, fue capaz de aunar un aprendizaje harmonioso con la acción, un pensamiento profundo con el pragmatismo, cultura del cuerpo y espiritualidad.

Durante treinta años, Sri Goswami enseñó en el instituto del Yoga epónimo de su padre (fundado en Santipur en 1919). Acompañado de su discípulo Pramanick, viajó por toda la India con la noble idea de permitir el acceso a todas las clases de la sociedad, independientemente de su género, fe o casta, a la ciencia del Yoga. Sus conferencias y demonstraciones estaban particularmente orientadas hacia instituciones educativas, particularmente al cuerpo médico, pero también hacia príncipes gobernantes, maharajas (uno de ellos lo bautizó “ el León de Bengala”) rajas, ministros y otros funcionarios.

A demanda de Krishna Menon, embajador de la India en el Reino Unido (Ministro de la Defensa más adelante) Sri Goswami fue a representar su país al Congreso Mundial de Cultura Física de Lingiaden, Suecia, al cual participaron 64 naciones.

Asistido por su fiel discípulo Pramanick, las conferencias y demonstraciones que dió Sri Goswami, fueron altamente apreciadas a lo largo de una gira mundial que terminaría cuando una delegación de médicos suecos le pidió se estableciera y enseñara Yoga en Estocolmo. El Goswami Yoga Institute probablemente sea el más antiguo instituto de Yoga en Europa.

Con anterioridad, junto a su más avanzado discípulo Dinabandu Pramanick, Sri Goswami había impartido conferencias y demonstraciones sobre el arte y la ciencia del Hatha Yoga ante grandes públicos, por toda la India, en USA, Japón y Europa, a las cuales asistían sobre todo miembros del cuerpo medico. Su largo viaje yóguico terminó en Suecia cuando una delegación de médicos le pidió se instalase y enseñase Yoga en la capital sueca.

Trabajador incansable hasta sus últimos días, Sri Shyam Sundar Goswami feneció en 1978 a la edad de 87 años. Así concluyó la notable carrera de un yogi, repleta de búsqueda científica, experimentos e incansables  enseñanzas . También preparó una Enciclopedia del Yoga que desgraciadamente quedó inacaba. Solo se logró publicar Layayoga (Inner Traditions), la ciencia de los chacras, antes del fallecimiento del maestro. Una síntesis de las enseñanzas del maestro se encuentra disponible en el libro Foundations of Yoga (Inner traditions) de Basile P. Catoméris.

Sri Goswami es considerado una autoridad, y uno de los principales exponentes en la época moderna de la ciencia del Yoga. Al día de hoy, el carismático “León de Bengala” sigue brillándo como fuente de inspiración en el corazón de muchos discipulos.

Tras el fallecimiento de Sri Goswami, sus enseñanzas siguieron difundiéndose a través de sus discípulos cercanos Karin Schalander (muerta en 2009) y Basile Catoméris. En la actualidad, las clases de Yoga en Suecia son impartidas por los cercanos discípulos de Basile, Renée Lord y Eva Olandersson.

Antepasados espirituales de Sri Goswami

Al día de hoy, el nombre Goswami es y ha sido bien conocido en el norte de Bengala durante 700 años. Uno de los antepasados de Sri Goswami se convirtió en el guru del rey Hatnabati quien vivió en un tiempo en el cual el gran yogi bhakti y reformador Chaitanya (1486-1533) vino a Puri donde terminó su vida (dice la leyenda que el cuerpo de Chaitanya desapareció misteriosamente). 
El famoso Bhakti yogi había transmitido entonces sus responsabilidades espirituales a Goswami, el guru del Rey. Sin embargo, los Goswami eran conocidos incluso antes de dicho legado espiritual de Chaitanya al antepasado de Sri Goswami. 
Sri Goswami menciona Vasya como plausible origen de su antiguo linaje.

Ma Santi Devi
(1904-2002)

Uno de los yogis fundamentales en influencias Sri Goswami fue Balak Bharati, un eremita dotado de extraordinarios poderes que vivía cerca de la casa familiar de los Goswami en Santipur.

Durante su búsqueda spiritual, Sri Goswami conoció otro gran maestro yóguico quien le inició a la ciencia de los chakras- Layayoga- (también denominada Kundalini yoga), una vía que adopta una postura intermedia entre el Hatha y el Raja Yoga. Ese mismo maestro de Laya yoga fue quien mas tarde se casó con Ma Santi Devi y la inició.

Nacida el 25 de Diciembre de 1904 en un pueblo del norte de Bengala, Ma Santi Devi, tenía 13 años quando su future esposo, un profesor del pueblo cercano de Pavana, también maestro de Laya yoga, llamado Sri Dijwapada Sharma Raya, la mandó buscar. Durante ocho años consecutivos le hizo seguir las reglas de brahmacharya antes de garantizarle la diksha. A partir de aquel momento, el profesor comenzó a enseñarle a su joven discípula la vía de la devoción y los rituales a ella asociada- puja, braja, japa, tal y como prescritos en las escrituras hindúes (shastras).

Sri Dijwapada Sharma Raya
«Masterjee» (1870-ca 1935)

El adepto de Laya Yoga “ Masterjee” tal y como Ma Santi Devi solía llamar su guru –esposo, falleció solo tenía ella solo treinta y pocos años, dejándola viuda con un hijo, la mujer de este y sus tres nietos.

Poco después, otra desgracia afectaría la yogini: su hijo murió en un trágico accidente de coche, dejando la devota yoguini de repente sola ante la responsabilidad de cuidar de su frágil nuera y sus tres nietos Dolida pero crecida, la vida de Ma Santi Devi resultó  en dividida entre la práctica spiritual y un alto sentido de su responsabilidad como cabeza de familia, siendo así una representativa típica de la Vía Media.

Con la ayuda de fieles y generosos discípulos como Sri Shyam Sundar Goswami y sus discípulos, Ma Santi Devi obtuvo una parcela de terreno en Gopalpur donde construyó su propia casa que comapartía con su nuera Arati y sus tres nietos Devkumar, Shibani y Sarbani.

Oficialmente analfabeta pero henchida de sabiduría spiritual, la yoguini de Gopalpur era tanto pragmática como humanista. A lo largo de toda su vida, Ma Santi Devi hizo gala de un raro sentido de la ecuanimidad. Trató de la misma manera tanto miembros de su familia como discípulos nativos u extranjeros como su propia descendencia- equanimidad y una visión de igualdad (samadarshan) es algo que caracteriza los yoguis realizados según la Bhagavad Gita (II, 48; V.18; VI.32).

“Las grandes almas como la suya nunca se marchan, sino que siguen inspirando y enseñando las futuras generaciones de forma ponderosa y sutil. Basta con pensar en ellas para que estén presentes, nos guíen y nos señalen el camino”, dijo un admirador spiritual.

Herederos espirituales de Sri Goswami

Karin Schalander

Durante aproximadamente unos treinta años, Karin Schalander fue una de las alumnas mas cercanas de Shyam Sundar Goswami. Su primer encuentro ocurrió cuando Sri Goswami fue invitado a dar una conferencia en el congreso mundial de 1949 sobre Educación Física en Lingiaden, Suecia.

Krishna
Karin Schalander (1920-2009)

Fue en dicha ocasión cuando una delegación médica le pidió expresamente al maestro del Yoga que estableciera su Instituto del Yoga en Suecia. Aceptar dicha propuesta no dejó de implicar dificultades administrativas.

Karin Schalander, entusiasmada por la perspectiva de poder tener acceso a una enseñanza única, ofreció su apoyo espontaneo a Sri Goswami para apoyarlo en sus trámites con la burocracia sueca en la obtención de un permiso de residencia. Sus esfuerzos fueron coronados de éxito, y el permiso otorgado incluyendo también una autorización para el ciudadano Indio que le permitía enseñar Yoga en Suecia, además de llevar a cabo su labor de investigación.

La entusiasta alumna siguió asistiendo a su guía espiritual de muchas maneras, particularmente organizando cursos de Yoga y demonstraciones en varios lugares de la capital Sueca.

Agradecido, el profesor le propuso tras un cierto tiempo comenzar bajo su supervisión a impartir su propio curso de asanas para principiantes. Dichos cursos fueron hasta el 2007 la principal ocupación de su vida.

Foto de la ceremonia celebrada el 29 de diciembre 2009 en la iglesia de Gräsmark, Suecia.

Karin Schalander fue una alumna asidua y exitosa que alcanzó un notable desarrollo y control del cuerpo. Aprendió a dominar vasti, y otros métodos de limpieza interna avanzados (auto lavado del colon)raramente controlados por practicantes femeninas occidentales.

Fue iniciada en la tradición del Yoga por su profesor Sri Goswami recibiendo un mantra personal seleccionado por Ma Santi Devi.

Karin Schalander se retiró de sus actividades de enseñanza pocos años antes de abandonar su cuerpo, pacíficamente en Gräsmark, el 7 de Diciembre del 2009. Había dedicado por aquel entonces la mayor parte de su vida al Yoga.

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Basile P. Catomeris

Entre los discípulos más serios de Goswami se encontraba Basile que por aquel entonces era un occidental inhabitual quien a lo largo de más de dos décadas recibió de forma paciente e ininterrumpida un conocimiento valiosísimo a los pies de un auténtico maestro del Yoga.

Vishuddhananda Giri
Basile Catoméris (1930-)

De forma paralela a su carrera como asesor en Propiedad Intelectual, su largo aprendizaje yóguico le llevó a estar muy cercano al centro del Goswami Yoga Institute, dándole ocasionalmente no solo el privilegio de dirigir la clase de Yoga de su propio Maestro, sino también de asistir al hombre que un antiguo maharajah había bautizado como  “El León de Bengala” y orgulloso de encontrarse a la vera de un hombre excepcionalmente comprometido quien dedicó su entera vida a la ciencia del Yoga y a impartir sus enseñanzas a miles de estudiantes del mundo entero.

Poco antes del fallecimiento de su maestro en 1978 a los 87 años, el paciente y trabajador discípulo recibió la iniciación, tras 21 años de constantes estudios y práctica de “ la ciencia del hombre” una tradición yóguica científicamente revisada.

Algunos años después, Basile viajó a la India a conocer la madre spiritual de su fenecido Guru, Ma Santi Devi, una mujer cabeza de familia dedicada a Dios, así como una yoguini que siguió las vías del Laya Yoga y del Bhakti Yoga.

El día en el que se reunieron, ella le dijo : “ Virachari (Basile) no viniste a saludar la madre spiritual de tu fenecido guru, sino para obtener la diksha del mantra de Brahma con la que anteriormente agracié tu Guru a la par que le otorgué el nombre espiritual de Jñanananda Giri. Nadie tiene derecho a iniciar otros alumnos sin él ”.

Fue esa excepcional mujer, Ma Santi Devi, quien otorgó a Basile la iniciación final que había anteriormente  dado a su amado Shyam Sundar (Goswami). El nuevo discípulo fue así formalmente empoderado para iniciar otros  chelas y transmitir el conocimiento teórico y práctico adquirido  durante su largo aprendizaje en el exilio.

Estos dos notables personajes fueron quienes pidieron expresamente a Basile que transmitiera el conocimiento y visión adquiridos durante su larga búsqueda.

Testimonials

“Shyam Sundar Goswami es el mayor intérprete del yoga de la época moderna.”

Shri Karunamoya Saraswati

 

“Desde lo más profundo de mi corazón, le expreso mi gratitud a esta gloriosa alma. Fue un ejemplo de alguien concentrado en lo esencial, – la propia vida ……. En su presencia, era impensable mentir o desviarse de la verdad absoluta ……. Su sentido de la moralidad estaba por encima de  la de cualquier otra persona que yo haya conocido; era un brillante ejemplo de conducta apropiada ……. Habría sido incapaz de sobreponerme a todas mis dificultades sin la fuerza que recibí de su serenidad y de su amor por la verdad que me enseñó ……”

Professor Gunnar Adler-Karlsson

 

El “Profesor” (Goswami) estaba animado por una verdadera pasión hacia la investigación científica y la sistematización del tema investigado. Siempre he podido contar con él, hasta en plena crisis u enfermedad; siempre atento, me escuchaba contar mis problemas, y me ofrecía su esclarecedor parecer ,así como a menudo la hospitalidad de su mesa. Cada vez que lo visitaba, me invadía un gran esperanza por el futuro, un intenso sentimiento de alegría y felicidad.

Dr. Ulf Jansson

 

Era un prodigioso monumento de fuerza, y nos sentábamos a sus pies, ansiosos por aprender. Mirando hacia atrás, me doy cuenta que sin lugar a dudas, fue en aquellas épocas sentado en una manta echada sobre su alfombra, que experimenté los momentos más preciosos de mi vida.

Claude Kayat, author

 

… Me queda  el recuerdo de una atmósfera muy especial , casi solemne diría, que reinaba en el pequeño círculo de discípulos, asi como del intenso carisma personal de Goswami.

Para mí, sus clases era algo parecido a un ejercicio para escuchar un mensaje que él intentaba transmitir, y que cubría largas distancias, tanto en la superficie como en el interior. “

Dra Birgitta Olivecrona

 

“ Su entera personalidad evocaba ( or you could also say “encarnaba” incarnait )  tanto el ideal de excelencia yóguico (deva deha) como las ideas de la antigua Grecia: fuerza, sabiduría, valentía y hermosura- lo que denominamos vida ….. Durante toda mi larga vida, él ha sido un maestro, un consejero y un amigo – un guru, un padre espiritual”

Vishudananda Giri  (Basile P. Catoméris)